Floyd Mayweather Jr. salió de su retirada el 14 de junio de 2017 para firmar un contrato de combate de boxeo contra Conor McGregor. Mayweather tenía 40 años y presentaba un récord perfecto de 49 victorias y ninguna derrota a lo largo de una carrera profesional de 21 años. McGregor tenía 29 años y era el campeón vigente de la categoría de peso ligero del Ultimate Fighting Championship, sin ninguna experiencia profesional en boxeo.
El combate se programó para el 26 de agosto de 2017 en el T-Mobile Arena de Las Vegas, bajo las reglas de boxeo de la Nevada State Athletic Commission. El contrato era a 12 asaltos en la categoría superwélter de 154 libras. La comisión de Nevada aprobó el combate a pesar de la falta de experiencia profesional de McGregor en boxeo porque las licencias de boxeo que poseía en el Reino Unido y en Estados Unidos se consideraron suficientes con arreglo a las reglas de reconocimiento recíproco de licencias de Nevada.
Las cuotas de apertura en los sportsbooks de Las Vegas reflejaban la diferencia de experiencia. El Westgate SuperBook, la operación de William Hill en el Wynn, el sportsbook de Caesars en el Caesars Palace y el sportsbook del MGM Grand abrieron todos el combate con Mayweather como gran favorito a -2 500 (había que apostar 2 500 dólares para ganar 100). McGregor abría a +1 500. La cuota de apertura implicaba una probabilidad del 96 % a favor de Mayweather.
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La línea se movió rápido. El dinero del gran público se volcó sobre McGregor a lo largo de las diez semanas siguientes. Llegó en dos oleadas. La primera: aficionados ocasionales atraídos por la oportunidad de ganar un retorno de 15 a 1 sobre un luchador al que habían visto dominar el Ultimate Fighting Championship durante tres años. La segunda: nacionales irlandeses que apostaban por McGregor más por identificación nacional que por análisis de pronosticador.
Al llegar la noche del combate, la cuota había cerrado en Mayweather -325 y McGregor +250. La probabilidad implícita había pasado del 96 % a favor de Mayweather en la apertura a alrededor del 76 % en el cierre. El 56 % del handle volcado sobre McGregor constituye el mayor porcentaje de dinero jamás apostado sobre un underdog en un gran combate de boxeo en la historia registrada de los sportsbooks legales de Nevada.
La mayor apuesta individual de la noche se colocó en el Westgate SuperBook en la tarde previa al combate. El pronosticador de Las Vegas Dave Oancea, conocido profesionalmente como Vegas Dave, entró en el sportsbook del Westgate y colocó una apuesta de un millón de dólares a Mayweather a la cuota de -400. La ganancia, si Mayweather ganaba, era de 250 000 dólares. Esa apuesta fue, en ese momento, la mayor apuesta individual sobre un combate de boxeo que el Westgate hubiera aceptado.
La segunda mayor apuesta de la noche se colocó días antes en el sportsbook del MGM Grand. Un apostante anónimo apostó 880 000 dólares a Mayweather a la cuota de -380. La ganancia rondaba los 232 000 dólares. El sportsbook del MGM Grand requirió la aprobación de la dirección antes de aceptar la apuesta, ya que superaba la línea estándar de la casa. La aprobación se concedió en los 90 minutos posteriores a la solicitud del apostante.
El combate transcurrió a lo largo de diez asaltos. Mayweather adoptó su habitual postura defensiva en los tres primeros asaltos, encajó la agresividad inicial de McGregor y le dejó consumir energía. A partir del cuarto asalto, Mayweather presionó hacia delante, encadenó combinaciones con frecuencia creciente y agotó visiblemente la resistencia de McGregor. El árbitro Robert Byrd detuvo el combate a 1 minuto 5 segundos del décimo asalto, después de que Mayweather encadenara una combinación sin respuesta que dejó a McGregor incapaz de defenderse.
El Nevada Gaming Control Board publicó los datos oficiales del handle de los sportsbooks el 30 de agosto de 2017. El monto total apostado al combate en los sportsbooks de Nevada fue de 65 250 000 dólares, el mayor handle de un combate de boxeo en la historia del estado hasta esa fecha. El récord anterior estaba en los 60 millones de dólares apostados al combate Mayweather-Pacquiao del 2 de mayo de 2015. El handle de 2017 superó al de 2015 en aproximadamente un 8 %.
Los sportsbooks perdieron en torno a un millón de dólares en el combate, en cómputo agregado a escala estatal. Fue un desenlace inusual. Mayweather era el favorito, Mayweather había ganado y una victoria de Mayweather debería normalmente haber producido beneficio para los sportsbooks. La pérdida vino de la estructura del dinero del público. El 56 % del handle colocado sobre McGregor se pagó a la cuota de cierre +250, y el volumen de dinero público sobre McGregor pagado al cierre superó al volumen de dinero recaudado sobre Mayweather al cierre -325. La lección estructural para los operadores de los sportsbooks de Nevada es que un favorito extremo que gana puede aun así generar una pérdida para la casa si el dinero del público se ha concentrado masivamente sobre el underdog a cuotas largas.
Las cifras de pago por visión del combate son las segundas más altas de la historia del boxeo. La distribución pay-per-view de Showtime produjo 4,3 millones de compras en el mercado estadounidense a 99,95 dólares por compra, lo que generó unos 425 millones de dólares de ingresos brutos por pay-per-view. La bolsa de Mayweather en el combate ascendió a unos 275 millones de dólares, incluida la cuota de pay-per-view. La bolsa de McGregor ascendió a unos 130 millones de dólares, incluida la cuota de pay-per-view. La retribución combinada de los púgiles, de 405 millones de dólares, convirtió el combate en el evento deportivo único mejor retribuido de la historia moderna hasta esa fecha, superado solo por las negociaciones de la revancha Mayweather-Pacquiao de 2018, que no llegaron a producir un combate.
El combate Mayweather-McGregor es hoy la referencia en la historia de los sportsbooks de Nevada para medir la exposición operativa creada por un underdog respaldado masivamente por dinero público. El caso se enseña en la formación actual de gestión del riesgo de los sportsbooks como ejemplo tipo de por qué incluso un favorito a la altura de Mayweather puede generar una pérdida para la casa cuando el 56 % del handle se ha agrupado en el lado del outsider. La apuesta de un millón de dólares de Vegas Dave a Mayweather y la apuesta anónima de 880 000 dólares al MGM Grand a Mayweather, ambas ganadoras pero pagadas a un retorno modesto de favorito, se sitúan, junto con la distribución más amplia del dinero del público, como el estudio de caso de cómo una asimetría pública muy marcada puede invalidar la aritmética del favorito-gana sobre un único gran evento.